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Genealogía

RINGMASTER:  Es la entidad que organiza el espectáculo. Nadie sabe con certeza si Ringmaster es una mujer o un hombre. Los que dicen haberle visto, cuentan que es una gran bestia cardiaca, de color anaranjado, con la sangre circulándole por venas exteriores que son al mismo tiempo su vestido y que están siempre en movimiento, como las serpientes en la cabeza de la medusa mitológica.


DOMADOR Existe desde que Ringmaster pronunció las palabras Matatena Sirkus. Tiene un brazo en forma de silla que a veces usa para sentarse, cuando no está flotando. Otro brazo le termina en forma de látigo y tiene en su punta un ojo que no se cierra nunca.

El Domador tiene la virtud de poder hipnotizar con el ojo de su látigo, aunque esto sólo funciona cuando está en el centro de la pista principal. Es por eso que en el Sirkus no hay animales salvajes: para evitar que el Domador entre a la pista.


ILUSIONISTA: Esta es su décimo novena mutación. Poseé un libro que se hace grande y luego chico para que nadie mas que él pueda consultarlo. Es uno de los pocos magos reales que quedan, aunque muchas personas se empeñan en pensar que su magia son solo trucos, nosotros sabemos la verdad.


ADIVINO: A través de los olores puede decir el pasado o el futuro de las cosas, pero jamás el presente. Actualmente trabaja en la posibilidad de encontrar la partícula que viaja a una velocidad mayor a la de la luz. Pretende que los tiempos se encuentren para así poder hallar el presente.


EQUILIBRISTA: Todos los miembros del Sirkus llevan al Equilibrista metido en el bolsillo debajo del ojo izquierdo. Si lo pierden se creará un espacio entre la cuerda floja y la pista, de donde los fenómenos del Sirkus no podrán salir más. Todo mundo sabe que la fuerza y permanencia del Matatena Sirkus radica en sus fenómenos. Es la leyenda. Mas vale cerrar bien la bolsita.


BAILARIN:  El Bailarín está hecho de las cabezas de todos los que han pasado por el Sirkus. Tiene un altar iluminado por una luz que viene de ningún sitio. Puede cumplir todos los deseos de los miembros del Matatena Sirkus, siempre y cuando sean solicitados y pronunciados en la lengua de sus antepasados. Cuando esto sucede el Bailarín se queda quieto y se transforma en una estatua blanca.


AMAESTRADOR DE PULGAS:  Cuenta la tradición que existía una numerosa familia de gitanos que viajaban en el lomo de unas bestias peludas llamadas “Pouls”. Los gitanos descubrieron dentro de la cabellera de los Pouls a unos pequeños animalillos que se reían y burlaban de ellos. Enfurecidos por la falta de respeto, los gitanos atraparon y guardaron en unas jaulas a estos animalillos que dijeron llamarse “Gags”. Los gitanos decidieron sacar provecho de la situación y exhibir a estos insolentes bichos en todos los pueblos que visitaban.

Sin embargo, poco tiempo después, los bichos a los que habían llamado Poulgags tomaron venganza y ejecutaron de manera sanguinaria a la familia de gitanos, quedando como único sobreviviente el Amaestrador de Pulgas del Matatena Sirkus que, hay que decirlo, vive atemorizado por una probable rebelión de sus pulgas.


HOMBRE BALA: La historia de este hombre no es feliz ni triste. El Hombre Bala alguna vez fue un respetado sacerdote que domesticaba a sus fieles con ron y pepitas de calabaza. Sin embargo, un buen día y sin que nadie aún se lo explique, el Gran Sacerdote reveló su gran deseo: quería llegar al cielo. Mil métodos probó y más veces falló.

Matatena Sirkus le pidio ser parte de su espectáculo. Le ofreció un gran sueldo, auto,  prestaciones, seguro de retiro y sobre todo, la posibilidad de intentar cada noche llegar al cielo en su acto. El sacerdote se convirtió en el Hombre Bala. Ahora predica cada vez que es disparado por el cañón. Está demás decir que fundó una nueva religión.


MALABARISTA: Aprendió su oficio en la morgue, jugando con vísceras y globos oculares. Su padre, al darse cuenta de su gran habilidad y delicadeza para no derramar líquidos miasmáticos, lo inscribió en la escuela del Matatena Sirkus en donde, de miles de estudiantes, fue el elegido para protagonizar un espectáculo de malabarismo intestinal.

Actualmente, aunque está considerado como el mejor malabarista vivo, se encuentra ensayando un nuevo acto que incluye la dentadura de todos los miembros de Sirkus.


TRAPECISTA: En el principio, el trapecio era solo un dibujo en una cueva. Pero pronto se encontró la manera de cómo construir el trapecio.

El trapecista juega sin red, y es que como ya le han amputado ambas piernas, no tiene miedo de romperse ninguna. Su acto no termina nunca, se balancea de un lado a otro y allí le llevan sus alimentos. Solo que se le ha prohibido eliminar sus desperdicios corporales ya que sería un verdadero desastre en la pista y los caballos y elefantes podrían resbalarse y errar en su acto.

 

ESCAPISTA: Simplemente se fue. Su silla en el comedor se la pelean los miembros del Sirkus por ser la más cómoda. No importa cuantos grilletes, cadenas, llaves, ni de qué material ni la amenaza del tiempo. Sobrevive a pesar de si mismo. Parece que tiene la maldición de la inmortalidad.

 

TAMBORILERO: Nacío con un solo dedo, pero puede hacerlo todo. Fascina a hombres y mujeres al abrir una de sus seis bocas y les canta canciones de cuna que aprendió en su cruel infancia. Usa su dedo para tocar el tambor que está hecho con un plástico que tiene escrito: “cada vez que me tocas aumentas tu colección de mariposas rococó (sic)”